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El Embarcadero


Antonio R. Mengs   

EL CIELO

 

 Chuck Shoper - Burro on the Road (c).  http://www.dnai.com/~charless/

   

 

 

 

I

 

 

   

Me iré hasta el cielo

a coger los arcángeles negros

que me prometió mi padre.

Les tiraré de la lengua

y sabré todo lo necesario

para hacer camino en ese lugar.

Volveré a contárselo a mis nietos

que sólo oirán la mitad

de mi voz mientras columpian

sus limpios vestidos al viento.

Luego enterraré el secreto

por un poquito de tiempo

bajo el limonero en flor.

 

Y esperaré el verano.

 

Sí,

como si no existiera el cielo

esperaré.

 

 

 

 

 

 

 

II

(Canción)

 

 

 

Nadie te ha cantado, cielo

como lo hicieron sus manos.

Te pasaron por encima

de tanta vida sobrada,

como si no les bastara

saberme su posesión,

que se rindieron mis hálitos

y mis deseos se fueron.

Todo por ti partió, cielo

a un porvenir nunca visto.

Ella me lo susurraba,

yo callaba mi saber

enfermándole color.

 

 

 

 

 

 

III

 

 

 

Cielo neto prometido,

equilibrio en que el presente se hace forma

y regala imágenes, compensando

el ojo ciego de ver

y la cruel perspicacia de la bella sonrisa

y el atronador vocerío bienintencionado.

 

Paraíso de fondo, del minuto sin fondo

y de cada segundo

regalo del mismo regalado uno,

cuerpo de la balanza extrema

al borde precipicio—

insensible,

                   mas de ahí

viene este canto, sin sombra de luz.

 

 

 

 

 

 

 

 

IV

  (Canción)

   

 

 

Yo vi en el cielo un deseo

de camino y un camino del deseo.

Caminé, deseé

y me fui ciego.

Anduve en manos de horquines

aventándome los sueños.

Y luego me di en abajo,

donde susurraban hijos.

 

Partí la naranja, sabrosa,

retuve la pulpa en la idea,

azumé el confín.

La mesa se había puesto

sobre los mares del tiempo.

Y sobre mí, que no veía

las preguntas se miraban:

y se decían, calladas

sobre mis cielos minutos.

 

Leyendas, sólo leyenda.

 

 

 

 

 

 


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